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ENFERMEDAD CELIACA: GENÉTICA Y AUTOINMUNIDAD
Dra. Adriana Crivelli
Jefa de la Unidad de Soporte Nutricional y Enfermedades Malabsortivas
Hospital San Martín. La Plata

unidad@soportenutricional.com.ar

La enfermedad celíaca (EC) es una enteropatía que cumple los criterios de las enfermedades autoinmunes, donde se conocen la predisposición genética (HLA) , los factores exógenos desencadenantes (gluten) y los autoantígenos (transglutaminasa tisular). La causa por la que se produce esa intolerancia no está aún aclarada, pero si está aceptado que existe una alteración en la respuesta inmunitaria o de “defensa” del paciente celíaco que hace que el organismo reconozca como extraño al gluten y genere un anticuerpo contra él. Estos anticuerpos son los que producirían la lesión intestinal, pero también podrían actuar contra otros órganos o sistemas, lo que permitiría explicar otros síntomas que aparecen en la EC. Estos conocimientos han permitido definir a la EC como un desorden multi-sistémico que puede afectar otros órganos extra-intestinales, tales como piel, corazón, sistema nervioso e hígado entre otros.

Se sabe que la EC aparece con más frecuencia entre los miembros de una familia que comparten el mismo “grupo” genético, es decir un grupo de genes que forman parte de lo que se conoce como complejo mayor de histocompatibilidad (CMH). Este complejo está formado por un grupo de genes que se ubican en el cromosoma 6 y su función fundamental es “captar” sustancias extrañas para “presentárselas” a las células específicas encargadas de defender al organismo de esas sustancias extrañas.  Los genes del CMH se clasifican en 3 grupos (I,  II,  y III)  de acuerdo a su estructura química, su distribución en los tejidos y sus funciones.

Los del grupo I se encuentran en la superficie de todas las células (menos en los glóbulos rojos y las plaquetas) y se designan como HLA-A, HLA-B y HLA-C. Los antígenos de la clase II  se designan HLA-DP, HLA-DQ (del que hablaremos más adelante) y HLA-DR y se encuentran en las células del sistema inmune. Las sustancias (o moléculas) que se unen a los antígenos HLA clase II provienen, en general, de afuera del organismo, como microbios y proteínas (por ejemplo el gluten). Cuando una proteína es reconocida como extraña, el HLA se une a esa proteína y se la “presenta” a otras células del organismo encargadas de formar los anticuerpos contra esa sustancia reconocida como extraña.

En la década de los setenta, con el descubrimiento del sistema HLA, se pudo comprender mejor el fenómeno del rechazo de órganos transplantados y también descubrir la conexión entre determinados perfiles de HLA y una mayor frecuencia de enfermedades autoinmunes como el Lupus Eritematoso Sistémico, la Miastenia Gravis y el Síndrome de Sjögren, u otras como la Espondilitis Anquilosante y la Enfermedad Celiaca.

El ADN que se transmite de padres a hijos se encuentra en el cromosoma del núcleo de todas las células y está formado por una gran cantidad de elementos como si fueran letras que se combinan entre sí para formar palabras que a su vez se combinan para formar un mensaje. En ese menaje hay diferentes partes que se denominan genes. Los genes del sistema HLA que recibe un hijo provienen la mitad del padre y la otra mitad
de la madre, con lo cual se forma el perfil genético de ese nuevo ser.
Como dijimos antes, la susceptibilidad a la EC es determinada por VARIOS factores genéticos que conducen a la intolerancia permanente a la gliadina y otras prolaminas. Entre los factores genéticos conocidos está la asociación con el HLA DQ-2 y DQ-8.
El HLA-DQ-2 se encuentra en el 80-90% de los pacientes celíacos  y en el resto se encuentra el HLA-DQ-8.  Entonces la EC NO SE DESARROLLA a menos que la persona tenga el HLA-DQ2 o DQ8. Sin embargo, también sabemos que estos HLA están en el 20-30% de la población general. Esto significa que la presencia del HLA es necesaria, pero no suficiente, para desarrollar la EC. Los HLA representarían el 50% de la carga genética para que se desarrolle la EC. El resto de la carga genética responsable de la EC aún no se conoce.

Dijimos antes que la EC aparece con más frecuencia entre los miembros de una familia que comparten el mismo “grupo” genético. Este grupo genético compartido es el HLA DQ-2 ó DQ-8. La herencia de este factor hace que entre los familiares de primer grado de pacientes celíacos haya una prevalencia global de EC de aproximadamente un 12 a 20 %. También hay un incremento en familiares de 2º grado.
En nuestra Unidad estudiamos 142 familiares de 1º grado de 67 pacientes con EC diagnosticándose 17 con EC, esto es un 11%, una cifra mucho más alta que la se observa en la población general que es de 1%. El dato más importante fue que casi en la mitad de ellos la EC era asintomática.
La investigación de EC en los familiares (considerada una población de riesgo) facilita la detección y disminuye los riesgos de complicaciones.

En sujetos genéticamente predispuestos hay también una serie de otros autoanticuerpos además del EmA (antiendomisio) que pueden ser gluten – dependiente, por ejemplo anticuerpos anti-tiroides y anti-fosfolípidos,  asociados con la diabetes (llamados ICA, GAD e IAA), etc. Un estudio importantes desarrollado por Ventura en Italia, demostró que luego de la dieta libre de gluten estos anticuerpos desaparecían. Este y otros estudios nos permiten actualmente decir que otras enfermedades autoinmunes  son más frecuentes en los pacientes celíacos y también en sus familiares de 1º grado y que la dieta libre de gluten cumple un rol protector contra estas enfermedades.

En los estudios realizados en nuestra Unidad también observamos datos similares ya que los pacientes celíacos tienen una mayor prevalencia de otras enfermedades autoinmunes, llegando al 26%, y los mismo sucedió con los familiares de 1º .


Todo lo expuesto antes nos permite concluir que:

  • La EC cumple con los criterios de una enfermedad autoinmune.
  • Que los familiares de pacientes celíacos son una población de riesgo que deben ser estudiados de manera rutinaria.
  • Que más de la mitad de los familiares presentan formas asintomáticas de la enfermedad.
  • Que la EC se asocia con mayor frecuencia con otras enfermedades autoinmunes
  • Que esta mayor frecuencia de enfermedades autoinmunes  se observa no solo en celíacos sino también en sus familiares.
  • Que la dieta libre de gluten cumple un rol protector contra esas enfermedades autoinmunes.